Catar velas como vinos
Observa color y textura, huele en reposo, toma notas de salida, corazón y fondo. Enciende quince minutos, apaga, ventila y vuelve a oler para detectar evolución. Compara en parejas, ciega si es posible, evitando que etiquetas influyan. Repite en distintos momentos del día, porque la luz y el cansancio cambian percepciones. Este pequeño ritual entrena criterio, afina preferencias y reduce errores de compra que terminan olvidados en estantes o regalados sin convicción alguna.